martes, 30 de octubre de 2007

lunes, 22 de octubre de 2007

gracias cayoma

Si que he entrado con fuerza al mundo de la tecnología. Hasta hace poco la máquina de café de comunicaciones me producía migrañas insoportables. “Todo empezó con el celular”, dijo un día Nati, la china. Culpen pues a ese maldito aparato.
Sin embargo, deberían culpar también a amigo Cayoma (http://kinua.blogspot.com/, para seguir en la onda). Tan temeraria empresa debe mucho a él. Periodista de seven channel, uno de los mejores, atormentado perpetuo de intervenciones callejeras y poetas anónimos… Me regaló un día un blog.

Hizo enlaces, links. Yo elegí el color, aprendí a subir fotos y textos. Trabajo completo.
Ahora no queda otra que escribir. Escribir más, digo.

Y recordé entre hoy y ayer a las viejas vacas de la universidad diciéndome: Escribe con seriedad. No necesitas tanto sentimiento ¡Menos corazón! MVLL escribe 8 horas seguidas en una oficina frente a su computadora, nunca escribe de arranque o impulso, ese es un verdadero escritor.
No soy escritora entonces. No quiero hacer literatura si tanta seriedad exige. Soy periodista de acuerdo a la universidad Católica, pero tampoco pretendo hacer periodismo. Por lo menos no en este blog.

¿Qué haces? ¿Qué quieres? ¿Qué pretendes?
Eso es lo que siempre pregunto cuando empiezo una entrevista… ¡Necia yo!

domingo, 21 de octubre de 2007

viaje2


mmmmmmmmmmmmmmmm
mmmgggggggggmmmmm
dice el carro de mi mamá
mmmgggggggggmmmmm
mmmgggggggggmmmmm
muge
luego yo me siento adelante,
sin cinturón porque comí mucho
mmmmmmmmmmmmmmmm
ggggggggggggggggggggggg,
llegamos, dice mami

Obra homónima. Urania y las víctimas del chivo

21 países y 5 dependencias de América en las que se habla español, portugués y francés. Su gentilicio es latinoamericano. Estos países comparten algunas similitudes culturales debido a su larga historia en común por haber sido territorios coloniales de España y Portugal.

Esta es la primera definición de Latinoamérica que aparece en google. La fuente: Wikipedia. Se define así, en 3 líneas, el complejo universo donde nos tocó nacer.

¿Cómo definir Latinoamérica?
Para mí es un Macondo donde Pedro Páramo no murió… Se sienta a tomar en el té en la puerta de su casa y ve llegar a los gitanos. Y recuerda, mientras tanto, a Clara clarividente, la adivina del futuro y la lluvia torrencial que los empapó aquella noche de amor en Las tres Marías.

Nuestro continente es todo eso y mucho más. Un espacio encantado, de cuento real y cuento maravilloso. Un mundo de ensueño. Una paradoja, donde la pobreza se conjuga con la imaginación…

Por desgracia, también es un lugar donde los paisajes mágicos conviven con la más absurda violencia. Y la violencia se manifiesta no sólo en grupos armados. También ha ido de la mano de hombres que usurparon el poder en el transcurso de su historia. Los hay de todas las clases… Militares, civiles, carismáticos, nefastos, unos más crueles que otros. Todos, sin embargo, han violado sistemáticamente y durante años, nuestros más esenciales derechos. Algunos ejemplos: Hugo Banzer, en Bolivia. Videla, en Argentina. Pinochet, en Chile. Fidel Castro, en Cuba.

Mario Vargas Llosa, el más universal de nuestros narradores escribió La Fiesta del Chivo. Una novela que trata los álgidos años de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo en República Dominicana. Una novela histórica, de pulcro y refinado lenguaje. Un texto amplio, lleno de intricados detalles.

La obra, que rebasó la documentación histórica y se convirtió en universal, llega a Lima transformada en teatro… Las descripciones y el intenso drama de Vargas Llosa se reinterpretan a la manera del director colombiano Jorge Ali Triana.

En el Perú no se habla de política real, de política como ejercicio de poder… Obras como la fiesta del chivo, sin embargo, develan la realidad de otra manera. Son una miradas de reflexión insertadas en un universo de pasión.

La fiesta del chivo ha sido montada en Nueva York, Santo Domingo y Bogotá. Distintos públicos y distintas reacciones… En Lima, al verla, es imposible no recordar a Fujimori. No hacer analogías con Montesinos. No revivir los aciagos años noventa.

En un doble discurso; la violencia estatal, la de Trujillo se confunde con la violencia más personal, la vejación contra Urania. Este discurso de Vargas Llosa es acaso el paradigma de la política y la cultura latinoamericana.

Somos Urania, la pequeña violada. Somos Urania, la mujer que vuelve a pedir cuentas. Somos también el padre sumiso, que complaciente baja la cabeza ante el poder…
NO HAY DICTADURA SIN ABYECCIÓN.
Pero somos también Trujillo, el que explota, el que abusa, el que viola. Somos ese continente de ensueño llamado Latinoamérica, lleno de paradojas y belleza. Un cuento maravilloso, pero sobre todo un cuento real, un cuento muchas veces sangriento.

viaje1 (para Alfonso Tamariz)

No eran las ocho y ya había salido de mi casa. Tomé un taxi.
Iba con la ventana abierta. 2 de junio, un día frío.
Era una de esas mañanas que te lamen la cara...
La humedad de Lima no me termina de convencer. A veces pienso en vivir en una de esas ciudades de cielo abierto; de sol eterno, de amarillo, blanco y celeste. A veces viajo a esas tierras encantadas, bendecidas por dios. Pero pronto extraño mi cielo plomo, mi mar plomo, mi vida ploma, mi Lima que te lame la cara con lengua helada de invierno.
...Los bronquios se me cerraron al poco rato. Inhalé dos veces del pomito plomo.

El chofer no tomó la vía expresa como siempre. Entró a Canadá, luego a Canevaro.

Al rato pasó por la calle de la chicharronería. Esa de las vedettes y los futbolistas. Estaba llena. El olor a chancho refrito llego a mí sin pudor...
Me provocó, confieso.

Luego, en una esquina junto al semáforo, vi a un
anciano tomar un brebaje verde. La vendedora al otro lado de la carretilla preparaba un otro vaso. La mujer mezclaba pociones rarísimas. Luego las sacudía en un acto digno de herméticos alquimistas...
Nunca me gustó el emoliente porque tiene moco. Sin embargo, un amigo me dijo hace poco que lo puedes pedir sin moco. Que ingenua soy a veces, era obvio... Igual su verdoso fosforescente y la sensación pegajosa de esa planta (que pueden no ponerle) me ponen nerviosa.

Llegué a canal 7 a las ocho en punto. Por Torres Paz, la puerta de atrás.
Extraños son los caminos de esta ciudad. Extraño es el camino que me llevó a canal 7 esa mañana de lengua helada