domingo, 30 de marzo de 2008

martes, 25 de marzo de 2008

que locura quererte... como te estoy queriendo...






El final no es más inminente. La realidad se marca en el calendario con rojo intenso: 31 de marzo.
Me dijo hoy el novio: Eres puro corazón. Y mi corazón señores está herido de muerte por la terrible ruptura. Me voy de canal 7.

No creí ciertamente, que fuera posible acostumbrarse a los pasillos estrechos y nebulosos, al ascensor malogrado 4 días a la semana, a las camionetas sin radiador, a los baños apestosos, a las secretarias quejosas (aunque haciendo justicia, la doña del sótano es una maravilla).

No me he acostumbrado y nunca lo haré.
Eso no es lo que te hace feliz en aquella entidad estatal de la avenida José Gálvez. Y claro que yo fui feliz.

La dóña del sótano, la más viejita y buena gente, siempre te recibe con una amplia sonrisa. "El muerto", aquél asistente de cámara piurano, alegre como nadie, en los días de calor extremo te invita heladitos de china (en los descansos de la comisión). Jímenez, el chofer (ahora de prensa), que vende quesos cajamarquinos, siempre está dispuesto a ayudar; te coquetea un poco, pero nunca deja de darte una mano.

Cuando llego a trabajar temprano en la mañana, la puerta principal está custodiada por César, César ("darky") y Christian, quienes risueños me preguntan si ya marqué tarjeta. Más preocupados, ellos que yo, en que no me descuenten de nuevo, otros 100 soles de mi magro sueldo. Siempre me quedo un rato conversando con ellos o con la "Muñeca", la recepcionista que muñequea cariñosamente a todo el canal.

Sí, a eso se acostumbra cualquiera.

El calor infernal de la oficina de Presencia y el moho acumulado por la ruma de los libros (que agudizaron mis conflictos bronquiales) no serán cosas para recordar.
Si lo serán, las tardes post-edición con vino tinto de caja y empanaditas de Berisso.

Y sobre todo la confianza del jefe Hermoza, quien una y otra vez, creyó en mí. Hasta en mis más oscuros momentos.

Desecho los gritos de Gaby, editora de los viernes, mamá abnegada de Josesito y Pedrito, compañía infaltable en las heladas mañanas de agosto. Tiro al tacho de basura las peleas Iris-Diana-Manuel, siempre resueltas con un almuerzo abundante.
El resto ha sido de polendas, para usar una frase de mi abuelo.

¿Cómo no estar herida de muerte ahora que me voy?

En las islas de edición (donde tanto tiempo pasé, so pretexto del aire frío), Alfonso me regaló su secreta amistad.
Luego vino Daniel, con un poco más.
Martina y Amparo, los rostros más bellos de la televisión (a mi humilde entender), me hicieron reír hasta llorar.
El jefe Díaz nunca quiso bailar conmigo. Da igual, igual lo quiero.

Soy puro corazón, se repite la frase de Daniel en mi cabeza, mientras me despido de mi adorado siete. No es para llorar, pero soy puro corazón, y voy a llorar, por supuesto.





No quería hablar esta vez de las injustas condiciones laborales. De las 12, 13 o 14 horas, sin remuneración extra, que deben cumplir muchos de los trabajadores del canal (seguridad, choferes, personal de limpieza, etc.).


No quería, pero tampoco voy a dejar pasar mis últimas impresiones.



Prensa es el bastión de la nada.
Algunos(as) se pasean vangloriandose por transmitir 3 horas continuas de inauguraciones en plantas de hidrocarburos; mientras el corazón palpitante del canal sigue muriendo. Cámaras de más de 7 años sin funciones de balance. Mesas en vez de trípodes. Computadoras de producción, en un supuesto staff de máquinas sin internet (con un par de impresoras del año 90).


Estas y mil historias más.
Es una gran caja de pandora, basta abrirla para descubrir todos sus secretos.





No pretendo descubrir nada ahora que me voy. Este texto es más bien un pequeño homenaje a todos mis compañeros del seven channel (como me gustó siempre decirle).
Un homenaje a aquellos que nunca se dejaron vencer por la desidia estatal... Y que siempre me recibieron con el alma abierta.

Porque fue este, algo así como mi primer trabajo verdadero. Fue mi punto de partida. Mi inicio en eso llamado vida real. Hasta hoy que me voy, me di cuenta. Y pude pasar 2 años aquí en el 7, contra todo pronóstico, con caída, ruptura de tibia y peroné incluídas; gracias a todos ellos.
Gracias entonces, amigos míos.








domingo, 23 de marzo de 2008

deber - NO deber

Mi hermana Ursula es una abogada recién graduada. Tiene 24 años y gana más del doble de mi sueldo. Trabaja como asesora política.
Se ha convertido, mi guapa hermana, en uno de esos jóvenes profesionales de éxito del que cualquier padre estaría orgulloso. Mis padres, de hecho, lo están. Carolina y yo, las pobres hermanas , aunque un poco celosas, también lo estamos.

Ursula, convertida casi en una yuppie (apunto de comprarse el mazda rojo de sus sueños) me dijo hace poco, con ese tono impositivo que heredó de papá:
-No vayas a estar haciendo líos por ahí, mejor consíguete un trabajo en un ministerio.

No me gusta pelear con mi hermana. Y no tanto por ser Ursula. Mas bien es el hecho de pelear con un abogado. Son demasiado agresivos, explosivos. Hirientes. Dice Moche (así le decimos desde niña) que no es tan útil eso de protestar. Ella la pasa mejor yendo a comer a la Bisteca con el vice y compañía. No debo decir nada si algo me molesta, me aconseja con su tonito de mando Moche, nuevamente.
¿Algo como quejarse porque son 8 y no 12 horas? (lo he repito mil veces en este blog). No. Más bien se debe buscar la forma de escalar. Aquél que dice la verdad, va mal... Recuérdalo hermana.

Y ¿Por qué decir la verdad está mal? A mí eso no me lo enseñó eso mamá.

sábado, 15 de marzo de 2008

el Hi5



Algún sentido debe tener eso mostrar doscientas o trescientas fotos en el hi5. Las enseñas a todos tus amigos, y a todos quienes quieran verlas por en el infinito universo de la red. Historias propias con el novio último y con el anterior, y con el más antiguo, de paso... Claro, en carpetas separadas.

Amores que son y amores que fueron se suceden por millones entre marcos virtuales de mariposas lilas o cuadrículas rojas, azules y amarillas (no preocuparse, hay cientos de opciones más).

Y mientras la gente (en general) habla menos de sí misma, por el hi5 sucede exactamente lo contrario. La personalidad creada para ser leída por ese universo desconocido, se describe "perfecta" en los extensos papiros del world wide web. Yo opino: Individuos imaginados. No sé, en realidad es bastante más díficil la cuestión. Debes definirte con exactitud, dicen algunos. Más bien el secreto consiste en parecer sincero amable y honesto, y no olvidar nunca recalcar ese toque de locura que todos buscan hoy en día. Finalmente lo que se quiere siempre es ligar.

¿poco de verdad? ¿mucho de fantasía?

Cuando entro sólo hay sonrisas o caras sexys (esas sí, muy serias), cuerpos esculturales y hasta idílicos paisajes. Un sólo click y bum, aparece al instante la vida de cualquiera, dispuesta a regalarse. Parece un acto de magia negra. De la infancia a la universidad, del novio al trabajo, y del trabajo a las noches sórdidas, como no.

Yo también tengo hi5, no lo niego. Tiene 13 fotos, mi número de suerte. Reviso la página cada 2 semanas y disfruto mucho cuando descubro a quienes suelen visitarme. No hay muchos datos y no aparezco con poca ropa o mirando a la cámara seductora... Aburrido, lo llamaría Jimena, mi sobrina de 17 años, fanática empedernida y confesa. O Mariana, mi amiga de 28, quien tiene 223 fotos colgadas en el suyo.
Supongo que tener un hi5 bien surtido no es cosa de edad.

La gente habla cada día menos, repito. De lo cotidiano dice poco, de lo personal ya casi nada. Les preguntas cómo estás y responden nerviosos incoherencias. Es como si el mundo hubiera olvidado el conversar, el hablar. Yo misma estoy escribiendo ahora algo que quería decir. Quizás porque no me quieren escuchar y quizás porque ya olvidé cómo decirlo.

Mi propio ¿enamorado? No sé si lo somos realmente (a veces sí, a veces no). No puede articular palabra cuando le planteo un tema íntimo. Ni en el trabajo, ni en un Starbucks frente a un frapuchino moccha, ni en mi cama antes de ver una película.

Dani no tiene hi5. Quisiera a veces que lo tenga, así entendería un poco más de su alma huidíza... Dice mi sobrina Jimena que puedes conocer mucho a una persona cuando investigas a fondo su página del jai. Aparentemente se esconden muchos secretos entre las líneas perfectas de aquella hoja de vida coloreada por la tecnología.