domingo, 30 de noviembre de 2008

Círculo

para Javier


Y me doy de cara con la realidad.
Una realidad imprevista, por más días corridos en el calendario. Una realidad escasa, que veo de paso en el televisor.
Una realidad que no atenta, ciertamente, con la vida regular. Que no quema mi quehacer cotidiano, ni choca con aquél que me espera en el café.
No realmente.

No atenta y no ataca.
Y sin embargo remueve su espacio guardado en la repisa.
Su espacio como altar inmaculado: Único, propio, inmóvil, transparente.
Espacio ansioso de llanto arrastrado y risa contenida, de besos, abrazos y caricias blandas. Espacio eterno de golpe seco, de niños que no pasan 8 horas solos, de gritos en la noche de insomnio.
Espacio a color
y a blancoynegro.

Así fuimos (apenas lo recuerdo)
Amor y odio, desprecio, pasión y ternura.
Y no atenta, verlo ahora así, no atenta.

Perdones no son necesarios.

1 comentario:

  1. Este bellisimo relato hizo a mi corazón batir su fuelle...
    Lo bebí intensamente,imaginando,soñando,respirando.
    Un abrazo.

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